Ayer fue un día de esos que te levantas cabizbaja, que todo te sale mal y que estas profundamente triste, posiblemente sin razón aparente estas apática, quizás sea la maldita astenia primaveral, soy consciente de que no es el estado anímico mas apropiado, por lo que al finalizar la jornada decido plantarle cara. Me preparo un baño y me dejo sumergir en sus calidas aguas, noto como mi cuerpo se relaja y mi mente comienza ha estabilizarse, a calmarse… me siento mejor.
Tras la reconfortante experiencia y con ropa cómoda y limpia, me coloco frente al ordenador, para revisar el blog, me lleve una grata y triste sorpresa a la vez, en una de las entradas tenia un anónimo de alguien que se presentaba como una ex amiga, que tuvo la iniciativa de escribir para, decirme que sentía lo de León y que me mandaba un beso. No se quien es, ni siquiera si se volverá a pasar por aquí, pero no quiero que pase esta oportunidad sin darte las gracias, estoy muy agradecida de todo corazón, lo cierto es que ha sido un golpe muy duro, me hubiera gustado ver tu nombre, aunque tus razones tendrás para mantenerte en el anonimato, de verdad muchísimas gracias.
Esto también me hizo pensar en otras cosas, leer la palabra ex amiga, removió algo en mí, produjo una sensación desagradable, no quiero decir que este puesta a mala idea, de hecho el resto del texto lo ratifica claramente, pero me produjo una sensación de añoranza y me sentí nuevamente triste al no saber a quien dirigirme… el prefijo “ex” indica el fin de algo, por lo tanto una vez fuimos amigas y ya no. ¿Por qué pasan estas cosas? Constantemente conocemos gente que con el tiempo se quedará atrás, por falta de afinidad o por algún tipo de problema o conflicto, desde aquí quiero pedir perdón a todas esas personas que un día bajaron del tren de mi vida porque las hice daño, quizás les gustaría saber, que en muchos aspectos no soy como era, que he comprendido que nadie es bueno o malo, que somos personas y como tales nos equivocamos, que existe más de una verdad, la tuya, la mía y la verdad, que a veces sin querer dañamos a los que más queremos y que otras muchas, la vida complica las cosas y tienes que luchar duro por mantener relaciones con las personas que quieres.
Habré hecho muchas cosas mal pero también las he hecho bien, y a veces las cosas se acaban porque se tienen que acabar, muchas veces incluso la falta de contacto fomenta estas cosas, pero eso no quiere decir que acaben mal, por ello me gustaría desterrar de mi diccionario particular la palabra ex amiga/o para sustituirlo por colega o algo similar, porque si un día fuimos importantes el uno para el otro, y por razones se trunco, nada debería evitar un hola por la calle, o una coca cola para ver como te va.
El día termino con un toque agridulce, estaba algo triste pero también feliz, gracias, me acosté con la certeza de que ese día sería el ultimo que diría ex amiga/o.